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Cultos paganos, reliquias y sexo

Martes 27 de Febrero, 2018
Escondida entre valles, allí donde los primeros hombres rindieron culto a los antiguos dioses, encontramos esta villa que aúna historia, leyenda y misterios. Viajamos al norte, a tierras cántabras, a la que fuera capital de las “Asturias de santillana”. Por Francisco Contreras

Sus origenes hay que buscarlos en un monasterio que fue fundado en las laderas en el siglo VIII, sobre el que, posteriormente, en torno al siglo X, se erigió un templo, el de la Iglesia de Sancta Luliana, que mas tarde se convertiria en colegiata, alrededor de la cual crecio la villa. Al principio fue un eremitorio fundado en torno al siglo VIII en una cueva –y una aldea llamada Planes–, para guardar los restos de santa Juliana, martir oriental decapitada por su esposo Elogio a finales del siglo III. Los primeros datos de su construccion aparecen en el siglo X. Dos siglos despues fue derruido para erigir el actual templo, que se mantuvo intacto hasta el siglo XII, momento en que se transformo, y amplio, en Colegiata; una iglesia y cenobio -el de mayores dimensiones de su epoca en tierras cantabras-, que alberga en la estructura y sillares el enigma de los constructores del medievo. De estilo romanico, orientada al sur, el alzado, planta, pilares, capiteles, cupula sobre el crucero, absides y torre circular, es igual al de la palentina iglesia de San Martin de Fromista. En definitiva, es un templo prodigioso, obra de los gremios de constructores medievales, que nos indican que tanto el colectivo como el maestro constructor fueron los mismos que las iglesias burgalesas y palentinas y cuya obra en el interior del templo llega a su maximo esplendor y misterio.

 

EL MENSAJE SECRETO DE LOS PAGANOS

La esencia medieval, la magia y el secreto tallado de los canteros, aparece en los capiteles del templo y en las columnas del claustro, erigido en el siglo XII y XIII, con una iconografia de una gran profusion de motivos vegetales, geometricos, historicos, paganos y legendarios. Con los mismos temas, estilo y formas que en los templos de tierras palentinas. En ellos aparecen temas vegetales, helechos, alusivos a la humildad, manzanas, referencia a la tentacion, palmeras y acantos, simbolos de la eternidad, o pinas, símbolo de conocimiento; pero tambien figuras geometricas, bestiarios de animales, como el jabali, de referencia negativa, que simboliza la ira y las fuerzas del mal, o el leon, de referencia positiva, animales fantasticos, como basiliscos, asi como relativos a los gremios de constructores, donde hallaremos albañiles llevando un caldero, canteros picando la piedra y el maestro de obras con la mano en el fijador de su mantón como signo de autoridad e iniciación. En otros, contemplaremos guerreros enfrentados a pie y a caballo, siendo el tema de San Jorge en presencia de la princesa, y Adan y Eva frente al Arbol del Paraiso, los mas destacados. Incluso algunos de dificil catalogacion, como el que se encuentra en el abside central en el que aparece un hombre sentado y agarrado a una columna o tronco de arbol y enfrente tres figuras y una mascara. O en el abside de la epistola donde los cimacios llevan mascaras de la madre tierra de cuya boca salen tallos vegetales –muy similares a los conocidos green men de la tradicion celta, espiritus de los bosques que por ejemplo en paises como Escocia son muy habituales; especialmente conocidos son los de Rosslyn, la celebre “capilla de los codigos”–.

Aunque los mas sorprendentes, olvidados y desconocidos por muchos, son los alusivos a temas sexuales. Y es que en los diferentes absides, tanto interiores como exteriores, encontraremos todo un rosario sexual esculpido en los capiteles. Desde el capitel de la hetero-masturbacion, el mas explicito y duro de todo el romanico nacional, ubicado en el interior del templo, junto al altar, escondido y solo visible desde el presbitero, lugar vetado a los fieles, pasando por la masturbacion en todas sus modalidades, hasta llegar a la sodomia, bestialismo, prostitucion… Porque aquí las piedras hablan y fueron modeladas por una sociedad medieval cargada de herencia pagana.

Y es que, en general, estas temáticas únicamente puede explicarse en funcion de la pervivencia de costumbres ancestrales paganas en el mundo rural, relacionadas con rituales de renovación primaveral y fecundacion de los campos, de los animales, de los hombres, e incluso con rituales litúrgicos como el risus paschalis, en el que hasta los sacerdotes manifestaban la alegria, realizando diferentes actos sexuales en el interior del mismisimo templo.

Costumbres y ritos que no terminaron hasta la llegada de la epoca barroca. Y lo mas singular, no hay ningun capitel, ni en el interior, ni en el exterior, que haga referencia a la iconografica evangelica difundida por la Orden del Cluny. Algo que solo tiene una explicacion: que el monasterio no pertenecia a ninguna orden y que los fieles estaban vinculados al lenguaje simbolico, mas cercanos al paganismo.

 

UN VIAJE EN EL TIEMPO

Pasear por las calles de Santillana es un placer para los sentidos y un viaje en el tiempo. La Torre de Don Merino, de estilo militar, gruesos muros y almenada, situada al final del Callejon de las Lindas, del siglo XIV, fue residencia del representante del rey en la villa; la Torre de Don Borja, erigida en el siglo XV, a la que posteriormente se adhirió una casona, de estilo militar fortificada, estuvo dedicada a la divulgación cultural de la villaa, al igual que sus sorprendentes museos, todos ellos ubicados en edificaciones como la Casa-Torre de la Parra, del siglo XV, y la Casa del Aguila, del siglo XVIII. Extramuros encontraremos el Monasterio de las Clarisas, donde se encuentra el fantástico Museo Diocesano, cenobio de estilo clasicista, donde se exponen en varias salas imagineria medieval y el archivo diocesano.

Hoy muchas de las casonas albergan museos y salas de exposiciones. El mas singular seria el Museo de la Inquisición, donde podemos ver mas de 70 instrumentos de tortura y pena capital que antano fueron utilizados para la lucha contra brujas y brujos por los inquisidores, asi como una sala dedicada a animales venenosos y otros elementos que se utilizaban en brujeria y magia en diferentes épocas. No podemos olvidar las Casa de los Cossio y Quevedo, situadas frente al abrevadero, en cuyos bajos es obligado tomarse un vaso de leche fresca y queso, cuyos blasones lucen en las fachadas. Pero tambien la Casa de Leonor de Vega, la que fuera residencia de Leonor de Vega, madre de Inigo de Mendoza, a la sazon Marques de Santillana, del siglo XV, transformada hoy en hotel, o el Palacio de Velarde, ubicado en la Plaza de Arenas, detras de la colegiata, uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil, erigido en el siglo XVI, de pinaculos, bellos ventanales y aspecto fantasmagorico… Son parte de las visitas obligadas, porque en Santillana no hay piedra que desentone, ni color que resalte.

 

ALTAMIRA, LA “CAPILLA SIXTINA” DEL ARTE RUPESTRE

Antes de llegar a Santillana del Mar, tras dejar atrás Viveda y Queveda, encontraremos el Centro-Museo de la Cueva de Altamira. Es la Capilla Sixtina del arte rupestre. Fue descubierta por Marcelino Sanz de Sautola en el siglo XIX, que murió desprestigiado por la ciencia del momento y cuyo hallazgo revolucionó la Historia. La caverna tiene 270 metros y una fabulosa colección de imágenes de bisontes, caballos, jabalíes, ciervos… que cambiaron la concepción del pasado. La entrada a la cueva original está restringida desde el año 2001, debido al deterioro de las mismas durante los últimos treinta años…

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