Se encuentra usted aquí

La increíble historia de Rick Rescorla

Miércoles 14 de Noviembre, 2018
Este hombre salvó la vida de más de 2600 personas durante los atentados terroristas de AlQaeda al World Trade Center. Esta es su increíble historia.

Rick Rescorla había nacido en 1939 en Hayle, Cornualles, Gran Bretaña. A pesar de su origen británico, siempre mostró una admiración desmedida por Estados Unidos. Consideraba a los americanos los grandes salvadores de Europa durante la Segunda Guerra Mundial, y su máxima aspiración fue convertirse en soldado –pero yanqui–, según recoge James Stewart en una biografía de este hombre singular titulada Heart of a Soldier.

Pasó por el ejército británico antes de ir a vivir a Estados Unidos y luchar en Vietam. En 1972 contrajo matrimonio con quien sería su primera esposa, Betsy. En Nueva York, se incorporó a la empresa Dean Witter Reynolds, que poco después se fusionó con Morgan Stanley, y él fue nombrado jefe de seguridad. Y de inmediato, tuvo la intuición de que el edificio sería el objetivo de un atentado terrorista. Supuso que los terroristas podían atentar con un camión cargado de explosivos aparcándolo en el garaje, junto a las columnas principales del edificio. Y con esa convicción se dirigió a la Autoridad Portuaria, responsable del World Trace Center, pero su advertencia fue desoída. Por desgracia, su premonición se cumplió el día 26 de febrero de 1993, cuando un camión cargado con seiscientos ochenta kilos de explosivo estalló en el garaje de la torre, provocando un incendio que se prolongó durante doce horas y abrió un cráter de treinta metros de profundidad en la base del edificio.

En medio del caos, Rescorla mantuvo la calma y trató de evacuar con orden a los empleados por cuya seguridad velaba, pero pronto descubrió que la histeria se había adueñado de todo el mundo. Fue el mayor atentado terrorista que sufría Estados Unidos hasta aquel día. Rescorla se entregó a la causa de proteger a sus compañeros de empresa y estudió la seguridad de las Torres Gemelas hasta concluir que el siguiente ataque sólo podía ocurrir por aire, hasta el punto de realizar pruebas con simuladores de vuelo para comprobar si era posible que un avión se convirtiera en un misil contra los edificios.

Nuevamente, alertó a la Autoridad Portuaria, pero nadie pareció tomarle en serio. Convencido del inminente ataque, Rescorla sometía a los empleados de Morgan Stanley a un riguroso entrenamiento para una potencial evacuación del edificio. Dispuso luces de emergencia, extractores de humo en las salidas de incendios… Su obsesión por el trabajo hizo que cada vez se distanciara más de su esposa, y ambos terminaron separándose en 1996, pero tres años después contrajo matrimonio con otra mujer, Susan Greer.

El día 11 de septiembre de 2001 Rick no debía trabajar, pero el destino parecía haber dispuesto todo para que estuviera en el lugar de los hechos y en el instante en que él había intuido que llegaría, por ello cambió su turno de vacaciones con otro compañero semanas antes. Las oficinas de Morgan Stanley ocupaban los pisos comprendidos entre el 44 y el 74 de la Torre Sur, y a las 8,45 horas recibían a sus empleados como un día cualquiera.

Cuarenta y cinco minutos antes, el vuelo 11 de American Airlines, un Boeing 767 con noventa y dos pasajeros a bordo, había despegado sin incidentes del Aeropuerto Internacional Longa de Boston con destino a Los Ángeles. Diecinueve minutos más tarde, la azafata Betty Ong informó de que el avión estaba siendo secuestrado. A las 8,46 horas, los empleados de Morgan Stanley escucharon una explosión tremenda, pero no podían imaginar que aquel avión se había estrellado contra la Torre Norte, la que se encontraba frente a sus oficinas. De hecho, todos siguieron trabajando con normalidad hasta que comenzaron a ver las columnas de humo y las llamas.

VALENTÍA FINAL 
A las 9,02 horas, cuando muchas cadenas retransmitían en directo lo que estaba ocurriendo en la Torre Norte, el segundo Boeing se incrustó en la Torre Sur. Las oficinas de Morgan Stanley se encontraban justo debajo del enorme boquete abierto por el impacto. Rescorla se hizo con la situación, y ,mientras los incendios de las torres seguían sin ser controlados, logró sacar del edificio a casi todos sus compañeros. Pero él decidió regresar en busca de algunos rezagados o de otras personas que, aunque no fueran de su empresa, pudieran estar atrapadas.

De pronto, a las 9,59 horas, la Torre Sur se desplomó, y 29 minutos después su gemela la imitaría. Una gran nube de polvo y humo negro envolvió para siempre a Rescorla. Susan, la esposa del héroe, impulsó la creación de la Fundación Memorial Richard C. Rescorla, y una estatua de bronce suya lo representa vestido como el soldado que fue en la guerra de Vietnam expuesta en el Museo Nacional de Infantería en Fort Benning. 

Lo supo antes que nadie Rescorla se encontraba en el piso 44, y a las 8,50 horas las emisoras de televisión y radio comenzaron a dar la noticia, pero nadie imaginaba que era un atentado. Él, en cambio, lo supo desde el primer momento, como confirmó al llamar por teléfono de inmediato a su amigo Dan Hill y a su esposa. En aquel instante de confusión, nadie imaginaba que catorce minutos después del despegue del primer avión desde Boston, había hecho lo propio el vuelo 175 de United Airlines. Se trataba de un Boeing idéntico al otro, pero con menos pasajeros a bordo: 65 personas. Y aún menos se podía sospechar que también había sido secuestrado.

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario